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Por qué IMPORTA tomarse “fotos en calzones.”

por | Ago 18, 2017 | BodyPositive

Por qué IMPORTA tomarse “fotos en calzones.”

por | Ago 18, 2017 | BodyPositive

El ‘internet’ es confuso, y hace poco escribí que es difícil no perderse en las pretensiones de la redes sociales cuando compartes algunos pedazos de tu vida. En mi caso, grandes pedazos de mi cuerpo. Es momento de confesar que en el último mes me he cuestionado por qué hago lo que hago y si todo este ‘proceso’ en verdad ayuda a alguien más que a mí. Pasando por preguntas más profundas: ¿me llena todo esto?, ¿en verdad es mi propósito?, ¿pero por qué siento esta urgencia de ayudarme a mí misma para luego poder ayudar a otros? Este pequeño juego mental se debió a que surgieron oportunidades en algunos medios digitales e impresos para extender el movimiento #BraveStrongWorthy y quería detenerme, respirar, meditar, y estar segura que el mensaje fuera el correcto; que somos una comunidad y que no se trata precisamente de mí.

Ya he hablado de las ‘esquinas’ o departamentos en mi mente y cómo muchísimos de ellos han sido remodelados durante varios años. Pero el área ‘MERECER’ presenta algunos episodios de ansiedad de vez en cuando. Y no hablo de ‘marcas o medios’ exclusivamente (ya que más de 15 personas me han preguntando ‘cómo le hice’ para colaborar con Nike Women México…), pero yo también le estuve dando vueltas y vueltas y me atrevo a decir que tuve un debate con el jefe del mencionado departamento ‘MERECER’ sobre su capacidad de recibir. Nuestra capacidad. ¿Por qué estoy dispuesta a deshacerme y volver a construirme?, ¿por qué paso el tiempo que paso trabajando en mí misma?, ¿por qué parece haber una cantidad absurda de ‘coincidencias’ mágicas en mi vida que me regresan a cierto punto? Pareciera que las mismas palabras se disfrazan de hombres, mujeres, adolescentes, de mi padre y mi madre, de grupos de apoyo, de libros que brincan de los estantes para que los lleve en mi maleta de viaje, en desayunos y cenas, en historias de vida. Dicen claramente: LO QUE HACES, IMPORTA.

Hace unos días la mamá de una de las niñas que asiste a mis talleres me habló del progreso que su hija había hecho desde el Body Positive Workshop. Me contó que completó el plan mensual que compartí con las asistentes y que había evolucionado significativamente desde entonces. Yo incluso había olvidado el plan. Me olvidé de mi propio trabajo. F*ck me. Luego escuché de otra niña que mi papá conoció en su grupo de apoyo con problemas similares a los que yo tenía con mi físico a esa edad. Mi papá le habló de mí y ella dijo que me conocía, que leía lo que escribía. En la misma semana escuché más y más historias, y estas no eran tan positivas. Adolescentes adoleciendo (cause that’s what they do) por su cuerpo, por no tener novio, por no encajar, por compararse con amigas o ‘ídolos’ que siguen en redes sociales. Vamos, que si estás en esa etapa o no, sabes bien de lo que hablo. Y ESTÁ BIEN. Es ‘normal’, es ‘la vida’, shit happens, bla, bla, bla. Y entonces pienso en mí hace 15, 10 ó 5 años. ¿Qué necesitaba Zazil?, ¿a quién admiraba?, ¿con qué soñaba?, ¿a qué le tenía miedo?, ¿por qué estaba tan desesperada por agradar?, ¿por qué se escondía y al mismo tiempo sentía este deseo por ser escuchada? Y no se trata de mí, se trata de ELLAS a través de mí.

Ayer llegué a casa y decidí ponerme a trabajar en mi próximo taller. Porque es importante.

Saqué de la bolsa mi portada para la revista Sporting Yucatán y la puse sobre la mesa en la que escribo junto a una caja de Aerie para obligarme a verla todos los días. Nunca tengo a la vista ningún impreso editorial o ’souvenirs’ de marcas con las que trabajo. Fue raro al principio. Observé la portada por un rato, leí y releí mi nombre en letras blancas hasta que vi en mis propios ojos el mismo mensaje: LO QUE HACES, IMPORTA.

Abrí un cajón y saqué otra portada que ya llevaba casi un año guardada. También la puse en mi mesa y mientras redacto esto las veo por momentos. LO QUE HACES, IMPORTA.

No, no, no. No es la portada, la entrevista, la revista, la cajita demasiado grande (y bella) en la que mandaron un bralette. No son las marcas, los aplausos, la gente que no entiende qué carajos ‘vió’ Nike en mí, no son los ‘estás muy gorda para andar de presumida’, y tampoco son las historias de mujeres que me leen. No, no, no.

Es la paz que viene desde adentro, es el salto de la cama a la mesa de trabajo en pijama porque escribir resulta necesario, son los libros acumulados en la mesa de noche a medio leer, son los desayunos con amigas de otra vida, son los cambios en mi cuerpo, es la urgencia por compartir lo que descubrí, es el amor propio que estoy aquí para convertir en colectivo, es la compasión que solo puede surgir con la ausencia absoluta del ego.

Todo comenzó con la decisión de cambiar en medio del terror; porque cuando tienes ansiedad todo es terror. Comenzó con una foto frente al espejo usando ropa interior. Con dos o tres comidas nuevas, con terapia, con valor. Mi propósito es que algunas continúen y otras, comiencen. Que nos elevemos unas a otras. Y si las fotos en calzones son necesarias, que vengan.

Por eso hago lo que hago, y por eso seguiré haciendo lo que se sienta correcto. Porque todo lo que viene del corazón, importa.

Por favor, comenta aquí abajo para platicar entre nosotras y comparte. Ropa interior de Aerie. Camisa de American Eagle. Porque sé que van a preguntar 🙂

-Z

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